miércoles, 23 de julio de 2014

El sendero de la Templanza


“También se desplazó la nun de su posición inicial, de Tiferet a Hod. Pues, significando “percepción”, de haberse mantenido en esta posición la percepción habría llegado al Centro a través de la mente, y no de los sentidos. Por eso, fue desplazada al sendero que une Tiferet y Yesod, por ser el mundo una escuela de aprendizaje. Sin embargo, la percepción se produce entre dos umbrales, máximo y mínimo: vemos así que el ojo no percibe más acá del color rojo y más allá del violeta, o que el oído desconoce los sonidos por encima y por debajo de unas determinadas frecuencias. Por eso la letra nun fue asociada al Arcano XIV, Templanza, que nos habla de la flexibilidad, la capacidad de adaptación y la moderación en todos los órdenes.”
Séfer Ha Neshamá (Jaime Villarrubia, Carmen Haut, Dulce Mª Millera)

La letra hebrea que corresponde al sendero 14 es la letra נ nun del alefato, cuyos significados simbólicos son “percepción” y “pez”. El Sefer Yetziráh dice de ella: “El hizo a la letra nun reinar sobre el olfato, y la ciñó una corona y combinó una con otra y con ellas formó a Escorpio en el Universo, Cheshvan en el Año y el intestino en el alma masculina y femenina”.

El Sendero XIV es el sendero central del llamado Sendero de la Flecha, y puede decirse que actúa como la “clave” arquitectónica del Arbol de la Vida, pues del mismo modo que la clave de bóveda o de arco equilibra éstos transmitiendo lateralmente las tensiones para evitar que se desplomen, el Sendero XIV es crucial para el mantenimiento del equilibrio de todo el Arbol, actuando como el “pié de la balanza” que representa el Sendero VIII, La Justicia, la Viga de la Individualidad que une las dos sefirot de Guevurah y Jesed. Podemos muy bien representar su función imaginando al funanbulista caminando sobre un cable con la ayuda de  una pértiga que permite equilibrar su posición, algo que solo puede conseguir corrigiendo constantemente la deriva hacia un lado o hacia el otro, única forma de avanzar sin precipitarse al vacío. Pues bien, el Sendero XIV sería el funambulista y el Sendero VIII la pértiga. Y siendo el equilibrio la clave de este sendero, es lógico que lo represente el arcano de la Templanza.


La carta que representa a este arcano nos muestra a un ángel que sujeta dos vasijas cuyo líquido  trasvasa de una a otra. El ángel lleva una vestidura que alterna los colores rojo y azul, colores que se corresponden con las sefirot de Guevurah y Jesed respectivamente. El acto nos sugiere el modo en que un líquido se templa, mezclando lo frío con lo caliente, es decir; el líquido, las emociones, deben templarse si se quiere aspirar a un plano superior, el plano mental, sugerido por las alas del ángel, que nos remiten al elemento aire. Las vasijas son de oro y plata, lo que nos recuerda que el sendero XIV une las sefirot de Yesod y Tiferet, la plata lunar y el oro solar. Los ojos del ángel también son dorados, lo que indica iluminación. Sin embargo sus piés están sobre la tierra, y bajo su túnica asoma el zapato de color  violeta en que se apoya, el color de Yesod. Es interesante señalar que el color violeta es la fusión de los colores azul y rojo,  y mezclando sabiamente lo que estos colores representan es posible alcanzar la Belleza de Tiferet. Finalmente, la rosa roja de cinco pétalos que exhibe en su frente nos lleva al simbolismo del 5, con el que el sendero 14 está emparentado (1+4=5. Las familias de senderos son un genial hallazgo de Jaime Villarrubia y se presentarán más adelante). Visto como el quinto elemento o quintaesencia, también se representa en el pecho del ángel como un círculo al que le falta una pequeña porción triangular, cuyo tamaño se corresponde a la perfección con los 4 triángulos que hay sobre su escote, los cuales son a su vez los cuatro elementos del mundo material o, cabalísticamente hablando, las cuatro sefirot de la Triada de la Inserción en el Mundo (Malkut, Yesod, Netzaj, Hod). 



Todo el mundo conoce la asociación entre niño y Angel de la Guarda, y estando la autenticidad del niño representada en el Sendero V, El Pontífice, vemos la relación entre ambos: cuando dejamos el ego a un lado y nos ponemos en postura de niño ante una difícil situación es cuando puede aparecer el ángel en nuestra ayuda. Recordemos además que pontífice significa constructor de puentes. Y el puente a construir, el “puente sobre aguas turbulentas”, es este Sendero XIV, por cuanto cruza sobre un sendero de gran carga emocional, como es el Sendero XVI, La Torre. La enseñanza es clara: se deben templar las emociones si queremos establecer una conexión entre las sefirot de Yesod y Tiferet, entre la personalidad y la individualidad, entre el ego y el Yo Superior. El Sendero XIV se encuentra precisamente sobre dos Triadas: la Triada del Temple de Animo y la Triada del Despertar, y es evidente que se precisa de mucho temple para ir más allá de lo personal y conocido para adentrarse en el desconocido dominio de lo transpersonal.


La letra nun נ significa “percepción”. Esta percepción no debe entenderse como una construcción mental de lo que vemos, sino como algo visceral que sentimos, y que se localiza no en la cabeza sino en la zona ventral; el punto “hara”. Recordemos que este sendero une la sefirá de Yesod (zona genital) con la de Tiferet (corazón). Aquí está el ombligo, y el “mirarse al ombligo”, algo natural tratándose del sendero del ego, llamado así por partir de la sefirá del ego: Yesod. La percepción está asociada al olfato, que rige nun, y a los médiums, pues nos encontramos en el nivel psíquico de Yetzirah. El médium pierde su personalidad para ser el receptáculo de otro ser, a quien canaliza. En lo cotidiano las personas psíquicas perciben las energías positivas o negativas de lugares y personas. Deben protegerse, pues pueden incluso somatizar dichas energías. Su extrema sensibilidad puede jugarles muy malas pasadas haciéndoles perder el equilibrio psicológico, equilibrio que requiere un ego sano para interactuar en el mundo.


El Pilar Central armoniza las fuerzas Yang y Yin
 de los Pilares externos
El Sendero XIV representa el “Camino Medio” budista, que supone la huida de los extremos (Shakyamuni estableció una sólida filosofía y una práctica que trascendió las dos posturas extremas imperantes de su época: el hedonismo y el ascetismo). En la tradición hermética está relacionado con la Ley de Polaridad, que afirma que las diferencias entre dos polos opuestos es únicamente de grado. Por ello el iniciado debe actuar como funambulista, y para no perder el equilibrio sobre el cable se ayuda de la pértiga que representa el Eje Etico del Arbol Sefirótico, “Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida…” (Mateo 7:14). La filosofía griega, de la que bebe toda la cultura occidental, tiene en la moderación uno de sus pilares fundamentales, tal y como Solón de Atenas afirmaba: “Nada con exceso, todo con medida”. Pues para llegar a la Tierra Prometida, País del Preste Juan, Sangri-La, Mundo de Briah, Reino de los Cielos etc hay que tener muchísima fe, muchísima energía y, además, ser templado como el acero.


TIPO DE SENDERO: De vínculo entre la Mente y la Personalidad.

DIRECCION DEL SENDERO: Pertenece al Sendero de la Flecha, y es de doble dirección, estando permanentemente abierto, comunicando el Yo Superior (Tiferet) y el Ego (Yesod).

SIGNIFICADOS: Adaptabilidad. Flexibilidad. Templanza. Ecuanimidad. Alejarse de los extremismos. La “noche oscura” en su aspecto devocional. Aceptación de la ambigüedad. El “salto cuántico” que permite trascender el yo inferior (Yesod) para llegar Yo Superior (Tiferet), lo que requiere “templarse” en el aspecto emocional para acceder al plano mental, al Sí Mismo o Individuo. Capacidad mediúmnica.

PROBLEMAS SI ESTA BLOQUEADO: Orgullo. Tendencia al exhibicionismo. Necesidad de destacar en algo especial. Afán de llamar la atención. Dificultad para aceptar los fallos del otro. Tendencia a idealizar a las personas, lo que lleva a grandes decepciones. O bien, desconfianza excesiva hacia los demás. Conducta impredecible. Incapacidad de mostrar los propios defectos. Susceptibilidad extrema ante la crítica ajena. Tozudez e inflexibilidad. Adopción de posturas radicales. Extremismo. O bien, adaptabilidad excesiva que deriva en “camaleonismo”. La extrema sensibilidad produce a veces una tendencia a somatizar los problemas de los demás, que se viven como propios. En general el bloqueo, si es grande, produce un severo desequilibrio en la personalidad.

CORRESPONDENCIAS EN EL SER HUMANO: De frente, el estómago. La próstata en los varones y el útero en las mujeres. El ombligo. El punto “hara”. De perfil, la cintura y el duodeno.

PROBLEMAS DE SALUD: Problemas de estómago. Vértebras lumbares; cóccix. Afecciones en el aparato urinario, o en el genital. Trastorno bipolar.



El Salto Cuántico


Fred Alan Wolf, en su libro “Dando un Salto Cuántico”, define el término como: “el salto explosivo que una partícula de materia da al moverse de un lugar a otro, sin pasar por todos los puntos entre el punto inicial y el punto final”. En un sentido figurado, dar un salto cuántico significa tomar un riesgo, entrar en un territorio desconocido sin un mapa que seguir. En definitiva, para alcanzar nuestro Centro, para conseguir el Grial, necesitamos dar un salto de fe.


3 comentarios:

  1. Me interesa mucho este tema. No me pierdo ninguno de tus articulos. Continualo

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  2. Como sigo desde hace unos meses tu blog y me parece muy apreciable tu trabajo, me gustaría compartir aquí este artículo:
    http://agnosis2.blogspot.com.es/2014/08/esoterismo-cristiano-ihs.html


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    1. Interesantísima tu entrada sobre el monograma IHS. Con respecto a la ambivalencia de la serpiente me remito a la entrada http://merkabbahcabala.blogspot.com.es/search/label/EVOLUCION . Curiosamente la próxima entrada del blog corresponde a la letra samaj, uno de cuyos significados es ouroboros, y que corresponde al Arcano XV, El Diablo. En ésta veremos la relación entre la palabra najas נחש (serpiente) y satán שטן

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