“Quiso la tav mantener el puesto que se le había asignado desde un principio
en la base del Pilar del Equilibrio, uniendo las esferas de Yesod y Malkut; así
recordaría a todos los seres de la creación que tienen una misión sagrada, el tikún (תקון) que, cuando se cumpla, reconstruirá la Unidad en el Fin de los
Tiempos, que es la Vida Eterna en el Aquí y Ahora. Es una misión para la cual
es necesario vivir el mundo material, el plano físico. Aunque esta letra ocupa
el último lugar entre sus hermanas, eligió el Arcano XXI, El Mundo, para
sociarse con él, pues representa el principio del aprendizaje para reencontrar
nuestra condición divina, mediante el dolor y los esfuerzos necesarios para
cumplir la misión. Ello supuso ceder a la shin,
como ya hemos visto, el puesto de honor en el Arbol de la Vida.”
Séfer Ha Neshamá (Jaime Villarrubia, Carmen Haut, Dulce Mª Millera)

Llegamos al último de los Senderos, dónde el Rayo Relampagueante toma tierra. De la
Unidad en Kether a la multiplicidad del mundo de Malkut. El Mundo de la Acción, el nivel físico, la
materia ya constituida que, sin embargo, sigue conteniendo en su interior la
impronta de la divinidad. También conocida como la cruz de los dolores, nos remite al alma encarnada en un cuerpo
de dolor, con todas las limitaciones que eso conlleva. Sin embargo, encarnar es
el medio para realizar el tikún, la
misión sagrada cuyo propósito es reparar el desequilibrio cósmico que ha
causado el exilio de la Shekinah, la
Divinidad en su aspecto femenino, reconstruyendo así la Unidad perdida.

El Arcano XXI nos muestra un personaje femenino
danzando rodeado de una corona de laurel que se asemeja a una mandorla. El
laurel simboliza el éxito, y la imagen nos recuerda poderosamente a la danza de
Shiva, la danza cósmica que Shiva
Nataraja ejecuta rodeado de un círculo de fuego y que origina el Pralaya, la disolución del universo
creado y el comienzo de la Noche de
Brahma. La mano derecha con la palma hacia delante (Abhaya Mudra) es un gesto que nos dice “no temas”, pues solo es una
ilusión (Maya), un juego (Lila), el Juego de Brahman. Y es que “la
vida es un tango y hay que saberlo bailar”. La mujer está desnuda y solo un
ligero chal cubre su sexo. Sujeta un pequeño frasco en la mano derecha, el
principio receptivo, y una vara en la izquierda, el principio activo, indicando
que ha conseguido integrar dentro de sí las dos polaridades, masculina y
femenina, Animus y Anima. La mandorla tiene los tres
colores básicos y está rodeada por cuatro figuras que indudablemente simbolizan
los cuatro elementos y que nos resultan muy familiares por verlas en las
pechinas de las bóvedas de las iglesias representando a los cuatro
evangelistas. Pero también representan los cuatro signos fijos del zodiáco, y
es importante reseñar que las dos superiores sobrepasan el marco del naipe.
Unicamente el Sendero II, La Sacerdotisa,
sobrepasa con su tiara el marco. Ambos senderos pertenecen al Sendero de La Flecha, y tocan las dos sefirot
en el eje polar cielo-tierra: Kether y Malkut. De las cuatro
figuras, el toro o buey no lleva aureola, indicando quizá que su naturaleza
animal es aún predominante y por ello se le destina al trabajo duro o al
sacrificio. El león en cambio si porta aureola, como signo de que ha conseguido
sublimar su naturaleza animal. En la parte superior el ángel representa la
santidad, mientras que el águila es la imagen de la mente elevada a las alturas
del Espíritu. La figura podría representar el Anima Mundi, el espíritu divino que subyace en toda la naturaleza.
La Shakti. La Shekinah.
El Sendero XXI comunica el plano material y
el plano astral, los niveles respectivos de Assiah y Yetzirah. Es
por ello el de más sensibilidad al dolor, tanto físico como emocional. Sin
embargo la presión misma del dolor y la frustración tiene la capacidad de
conectarnos a nuestra fuente interna, la chispa divina que hay en nosotros,
pues nos obliga a rendirnos. Y cuando el ego se rinde, el Ser se manifiesta. Muchas
son las personas que han despertado a su verdadera naturaleza tras un duro
golpe de la vida que ha quebrado su resistencia. Aquí toman pleno sentido las
palabras del Maestro: “No resistáis al
mal”. Pues al resistir mentalmente una circunstancia desagradable le estamos
dando un poder que se volverá contra
nosotros, mientras que solo aceptándola estamos en condiciones de
transcenderla.
Al contrario que otras tradiciones como el gnosticismo, cuya visión visión
dualista separa la materia del espíritu, afirmando que el mundo físico es obra
del Demiurgo, opuesto a Dios, y por
ello condenable, la Cábala considera que todos los planos de manifestación
contienen en sí lo divino. Esta visión integradora se expresa a la perfección
en las palabras de Sri Aurobindo: “Una vida divina en un mundo material implica
necesariamente una unión de los dos extremos de la existencia, la cumbre
espiritual y la base material. El alma con la base de su vida establecida en la
Materia asciende hasta las alturas del Espíritu pero no expulsa su base, sino
que une las alturas y las profundidades”.
Este sendero es el de la realización en el
mundo. El significado profundo de realizarse sería: el que está satisfecho con
su propia obra. Y la obra no tiene por qué ser algo externo o material. El
éxito no está en lo material, sino en ser
tú mismo, y a partir de tu verdad desplegar tu potencial y disfrutar de ello al máximo. El resultado de
este desarrollo sería la Eudemonía (εὐδαιmon) o "plenitud de ser".
TIPO DE SENDERO: De comunicación con el
Ser Físico.
DIRECCION DEL SENDERO: Doble dirección, de Malkut a Yesod y viceversa,
comunidando las experiencias sensibles obtenidas en el plano material al plano
astral de la personalidad, y las experiencias emocionales al plano físico. Un
ejemplo muy gráfico de esto último sería el temblor de piernas ante una
situación que dispara nuestro miedo.
SIGNIFICADOS: La huella que dejamos en
el mundo. Los pies y los zapatos, la capacidad empática, “ponerse en los
zapatos de otro”. La escucha profunda que nos lleva a comprendernos a nosotros
mismos y a los demás. El éxito. La realización material. La capacidad de
aprender del dolor y transcenderlo. Ser uno mismo.
CORRESPONDENCIAS EN EL SER HUMANO: Los piés, el recto, el
ano. La excreción. El parto.
PROBLEMAS SI ESTA BLOQUEADO: Dificultad para ser uno
mismo por sometimiento a roles o convenciones, sobre todo de origen familiar.
Identificarse con el sufrimiento, “la vida es un valle de lágrimas”, y adoptar
el rol de víctima o pobre de mí. Persona muy materialista, que solo valora lo
que puede ver y tocar, o por el contrario persona que no tiene los piés en el
suelo, la “toma de tierra”, y anda en las nubes. Dejarse pisar por otros o
pisar a otros para ascender.
PROBLEMAS DE SALUD: Estreñimiento y colon
irritable. Problemas en los piés (típicos en mujeres que han llevado zapatos no
diseñados para caminar sino para gustar). Trastornos menstruales. Partos
difíciles y con complicaciones. Hemorroides.
Ser tú mismo
Sinceridad.
Honestidad. Autenticidad. Ingredientes necesarios para algo tan sencillo y tan
difícil a la vez. ¿Y cúal es la dificultad? Que no nos aceptamos a nosotros
mismos. La aceptación es la base, y, como dice Sergi Torres:
“Toneladas de paz fluyen
cuando un
ser humano se acepta a sí mismo completamente”.

Bravo11 Gracias!!
ResponderEliminarUn gran resumen de este sendero, que me ha servido de complemento en el estudio de este océano tan maravilloso de conocimiento práctico que es el estudio del árbol de la vida y sus senderod
ResponderEliminarUn gran resumen de este sendero, que me ha servido de complemento en el estudio de este océano tan maravilloso de conocimiento práctico que es el estudio del árbol de la vida y sus senderod
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